Uno de los cónyuges se niega a liquidar la sociedad de gananciales

Interesante sentencia de 16 de marzo de 2018 del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, Sala de lo Civil y Penal, en la cual la Sala confirma la supresión del derecho de uso de las dos viviendas de las que son copropietarios ambos litigantes, y justifica la modificación solicitada, así como el desalojo de la vivienda en la fecha establecida.

El caso tiene su inicio con la presentación de una demanda en la que el ex marido solicita que se modifiquen las medidas acordadas en la sentencia de divorcio y se acuerde la supresión de la atribución del derecho de uso de las dos viviendas a las exmujer. Viviendas de las que ambos litigantes son copropietarios.

Atribución del uso de las viviendas a la exmujer hasta que se liquide el patrimonio común.

La sentencia que ahora el exmarido quiere modificar es aquella en la que se acordó que la atribución de dichas viviendas tendría lugar cuando se liquidara el patrimonio común.

Aunque esta petición, fue incompresiblemente desestimada en el Juzgado de primera instancia, la Audiencia Provincial de Zaragoza sin embargo acordó el cese del uso de ambos inmuebles. En este sentido el Tribunal Superior de Justicia de Aragón confirmó la extinción de dicha atribución por considerar que, efectivamente, se había producido un cambio de las circunstancias tenidas en cuenta en su día.

Lo primero que puntualiza la sentencia es que la normativa aplicable a este caso en concreto es la contenida en el Código Civil y no la Ley aragonesa ya que en el momento del divorcio las hijas del matrimonio eran totalmente independientes.

Y en segundo lugar, la sentencia pone de manifiesto la imposibilidad de que ambos litigantes puedan alcanzar un acuerdo para proceder a la liquidación del patrimonio común por la voluntad obstativa de la ex esposa a que tal acuerdo pueda tener lugar.

Imposibilidad de alcanzar un acuerdo liquidatorio por la resistencia de la ex esposa

Es precisamente esta imposibilidad de alcanzar un acuerdo liquidatorio por la resistencia de la ex esposa a poner fin a la comunidad patrimonial lo que el Tribunal considera como una modificación sustancial de las circunstancias concurrentes al adoptar la medida que ahora se pretende suprimir.

La sentencia califica esta voluntad expresada por la persistente actitud negativa de la ex esposa respecto de la práctica de la liquidación que ella misma había acordado hacer como una posición de la parte sobrevenida al acuerdo y, por tanto, nueva.

Y concluye que la misma es una circunstancia sobrevenida, sustancial y relevante que justifica la modificación solicitada, así como el desalojo de la vivienda en la fecha establecida, sin relación alguna ya con la liquidación que ella misma impide practicar.

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