¿Que sucede con los planes de pensiones si los beneficiarios fallecen antes de su jubilación?

Planes de pensiones y jubilación

Consecuencias del fallecimiento prematuro titular plan jubilación

¿Qué es un plan de pensiones?

Es un mecanismo de ahorro, que atribuye el derecho  de las personas, a cuyo favor se constituyen, a percibir prestaciones económicas por jubilación, supervivencia, incapacidad permanente, dependencia y fallecimiento, a cambio de las aportaciones realizadas y su revalorización . Los planes de pensiones tienen como finalidad  completar  la pensión de la seguridad social, pero en ningún caso sustituyen a las pensiones públicas.

¿Quiénes intervienen en un plan de pensiones?

Cabe diferenciar tres personas

a) El promotor del plan: tiene tal consideración cualquier empresa, sociedad, entidad, corporación, asociación o sindicato que promueva su creación o participe en su desenvolvimiento.

b) Los partícipes: tienen esta consideración las personas físicas en cuyo interés se crea el plan, con independencia de que realicen o no aportaciones.

c) Los beneficiarios, entendiéndose por tales las personas físicas con derecho a la percepción de prestaciones, hayan sido o no partícipes.

 

Qué pasa con los derechos consolidados sobre los planes de pensiones, si los beneficiarios fallecen antes de su jubilación

 

Hecha esta breve introducción, es muy frecuente, que nos consulten sobre qué pasa con los derechos consolidados sobre los planes de pensiones, si los beneficiarios fallecen antes de su jubilación o del hecho que pudiere motivar el rescate, pues por asociación de ideas  la muerte se vincula casi de modo natural con la herencia, siendo frecuente también que en los certificados de posiciones que expiden los bancos con ocasión del fallecimiento de una persona se integren los derechos consolidados sobre planes de pensiones, junto con cuentas, depósitos y otros productos financieros, lo cual puede inducir a confusión.

Para una mejor explicación de la cuestión habría que diferenciar las consecuencias del fallecimiento del aportante, por un lado en el propio aportante y por otro lado, quién tiene derecho a cobrar los beneficios del plan de pensiones, pues los derechos consolidados no se pierden, si bien  podrán ser superiores o inferiores al importe de las aportaciones, en función de la política de inversión del fondo y de los resultados obtenidos.


El fallecimiento del aportante

 

Una vez que se produce el fallecimiento de quién estaba realizando aportaciones al plan de pensiones, entre otras muchas consecuencias que se producen, está la finalización de su ejercicio fiscal en el impuesto sobre la renta de las personas físicas, que si bien la regla general  es que se acaba el 31 de diciembre de cada año, cuando se produce el fallecimiento del contribuyente en un día distinto al 31 de diciembre, el período impositivo terminará y se devengará el impuesto en la fecha del fallecimiento (artículos 12 y siguientes LIRPF).

Es decir, una vez producido el fallecimiento, habrá que calcular la cuota a ingresar o la cantidad a devolver, que corresponde a la persona fallecida, en el impuesto sobre la renta, desde el día 1 de enero al día del fallecimiento, y esa deuda o crédito frente a la Hacienda Pública, será un pasivo o un activo más de su herencia.

Si la persona fallecida había hecho aportaciones al plan de pensiones que generaban un derecho a reducir su base imponible, simplemente habrá que tenerlas en cuenta para calcular la cuota tributaria del periodo.

 

¿A quién corresponden los derechos consolidados?

 

Fallecido el partícipe, los derechos consolidados corresponden a aquellas personas que hubiere designado previamente en el contrato del plan de pensiones. Se podría designar una o varias personas y en este caso definirse los porcentajes de cada una de ellas.

Si el partícipe no hubiera nombrado ninguna persona en el contrato del plan serían beneficiarios, aquellos a quienes hubiere designado en el testamento, o a falta de testamento los herederos legales. La gran diferencia entre hacer testamento o no, es que mediante el testamento podríamos elegir a cualquier persona, física o jurídica, como una Organización No Gubernamental (ONG), una fundación de caridad o una orden religiosa.

La fiscalidad del capital o renta cobrado

 

 

El capital o renta cobrado por los beneficiarios, en caso de fallecimiento del partícipe, tributará como rendimiento del trabajo en su declaración de la renta, independientemente de la forma de cobro, pues como hemos dicho pueden recibirlo en forma de renta en varios pagos o en forma de capital en uno solo, pero insistimos en que no tributan por el impuesto de sucesiones.

No obstante, dado el carácter cambiante de las normas fiscales, un estudio en profundidad de la fiscalidad del rescate del plan de pensiones es complejo  y excede del propósito de esta líneas.

Si fuese una persona jurídica la beneficiaria de las prestaciones del plan de pensiones, sería una renta más que se integraría en su resultado contable con arreglo a las normas del impuesto de sociedades.



 Cuándo se puede cobrar el plan de pensiones?

 

 

Los beneficiarios pueden cobrar el dinero del plan de pensiones cuando quieran. No es obligatorio que sea cuando se produce el fallecimiento del aportante. Para el cobro   deberán aportar varios documentos, como la solicitud de prestación por fallecimiento (cada beneficiario una), fotocopia del DNI y certificado original de defunción, pero en ningún caso la escritura de partición de herencia, a pesar de que tenemos noticias de que en ocasiones se pide.

Es decir, el beneficiario recibe los derechos consolidados, pero no tiene obligación tributaria alguna hasta el momento en que efectúe el cobro efectivo  de esos derechos.

 

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