Postura de los jueces ante la custodia y el régimen de visitas

Interesante lo que os traigo hoy sobre la posición que están adoptando los jueces ante la custodia y el regimen de visita de los menores.

Ni que decir tiene que en estos dos extremos el cambio cultural que se ha producido es impresionante. Para avalar está cuestión tan solo voy a aportaros algunos números:

La custodia compartida de los hijos fue otorgada en 2016 en el 28,3 % de los casos de divorcio y separación, frente al 24,7 % del año anterior.
El mayor número de divorcios y separaciones en 2016 entre cónyuges de diferente sexo tuvo lugar en la franja de edad entre 40 y 49 años, tanto en hombres como en mujeres, según refleja la Estadística de Nulidades, Separaciones y Divorcios correspondiente a 2016 y difundida por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Respecto al porcentaje de parejas separadas o divorciadas con un solo hijo ya es del 26,3 % y en el 57,6 % de los casos, con cónyuges de diferente sexo, se asignó una pensión alimenticia. En el 72,7 % de los casos, el pago correspondió al padre, en el 4,8 % a la madre y en el 22,5 % a ambos (frente al 19,6 % de 2015)

Aunque durante mucho tiempo la custodia compartida fue solicitada y concedida en porcentajes muy bajos,  hoy en día, sin embargo es cada vez más habitual, especialmente en algunas comunidades autónomas, en donde ha llegado a tener la consideración de preferente.

La custodia compartida, básicamente pivota sobre la  responsabilidad que ambos padres tendrán por igual en lo que respecta al cuidado de los hijos.

Sin embargo,  no siempre es acordada de manera consensuada y amistosa. En muchas ocasiones, por desgracia es imposible de acordarla entre ambos cónyuges, llevando irremediablemente a que sea un Juez el que la tenga que conceder. Y es en estos casos donde muchos clientes me preguntan cuáles son los criterios por lo que se guía o rigen los jueces

En líneas generales los factores que un juez puede tener en cuenta son:

La situación económica de los padres, no en el sentido de admitir el binomio de «a mayores ingresos a mayores capacidades». No. Lo que tratan de evitar los jueces es que los menores puedan verse abocados a situaciones límite por convivir con madres / padres sin recursos.

El apego del menor es otra de las circunstancias que un juez puede tener en cuenta a la hora de decidir. Hay casos en los que el Juez  llamar al estrado para preguntarle por sus preferencia, si bien lo más aconsejable es que los niños estén lo más ajenos posibles a este tipo de procesos.

En cuanto al régimen de visitas los criterios judiciales seguidos, una vez determinada la custodia, establece plazos y protocolos para que el progenitor que no viva con el menor pueda verlo. El régimen de visitas estará en vigor hasta que el niño o la niña cumpla 18 años. La edad es, por tanto, uno de los factores que se han de tener en cuenta. El régimen es susceptible de sufrir alteraciones a lo largo del tiempo; esto es, puede modificarse. Por consiguiente, no siempre posible basarse en los mismos criterios si el menor es un bebé, si está en el colegio o si es un adolescente.

La relación existente entre el menor y el progenitor no custodio es otro de los condicionantes a evaluar. A mejor trato, I a mayor flexibilidad beneficiará al padre/ madre que no viva con el niño o la niña.

No obstante, si estás en un proceso de divorcio y quieres garantizar que las cosas salgan lo mejor posible, contacta con luisa3450@yahoo.es para que te asesore sobre tu caso. Cumplas o no los requisitos antes expuestos, es importante que cuentes con una defensa en condiciones para poder afrontar el procedimiento de manera segura. Y sobre todo, nunca olvides, que la mejor situación para los niños siempre es la convivencia armónica con ambos progenitores. Es fundamental que el abogado ayude a los padres y madres a encontrar la forma de mantener una comunicación fluida y coordinar esfuerzos para lograr coherencia en la educación de los hijos. Por eso, cada situación requiere su modelo a seguir y cuando no es posible el acuerdo entre ambos, habrá que estudiar cada caso particular, y ofrecérselo desde la experiencia y la objetividad.

 

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