Pensión de alimentos: Gastos Ordinarios y extraordinarios

El Código Civil, en su artículo 142 se limita a definir alimentos como “todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica. Los alimentos comprenden también la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aún después, cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable. Entre los alimentos se incluirán los gastos de embarazo y parto, en cuanto no estén cubiertos de otro modo”. Siendo este un concepto demasiado escueto, por lo que vamos a desgranar este término lo máximo posible.

GASTOS ORDINARIOS

El importe que se fija en una sentencia en concepto de pensión de alimentos irá destinado a satisfacer lo que se conoce como GASTOS ORDINARIOS, que son aquellos necesarios para cubrir las necesidades básicas del hijo, como la alimentación, una vivienda digna que cuente con todos los servicios básicos de agua, luz y gas, la ropa, el calzado, el acceso a un sistema sanitario que garantice todos los cuidados médicos, los gastos de formación desde la guardería hasta la finalización completa de los estudios del hijo (incluyéndose actividades escolares que el hijo realizase en el momento de fijarse la pensión de alimentos y hasta el momento en el que deje de realizarlas) y los gastos de embarazo y parto siempre y cuando estos no estén cubiertos por la seguridad social o por los seguros sanitarios que los progenitores tengan contratados.

GASTOS EXTRAORDINARIOS

Existen otros gastos, llamados GASTOS EXTRAORDINARIOS que se abonan independientemente del importe de la pensión alimenticia, y son aquellos que exceden de la naturaleza del gasto ordinario. Su carácteristica principal es que no son previsibles ni periódicos, de forma que su pago se condiciona a su necesidad, según su cuantificación, debiendo distribuirse entre ambos progenitores en función de sus recursos. Son ejemplo de ellos la inscripción en un colegio privado por uno solo de los progenitores, las clases de repaso o apoyo, las actividades extraescolares, las oposiciones, másteres y cursos en el extranjero, doctorados, y otras similares, los viajes de estudios, el gasto de las clases para el aprendizaje del inglés y los gastos médicos producidos por el cuidado de la salud e higiene bucal y ortodoncia

Como regla general, los gastos extraordinarios tienen que ser consentidos previamente por ambos progenitores, y a falta de acuerdo será necesario recabar autorización Judicial, salvo que se trate de supuestos de extraordinaria urgencia y necesidad.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE ESTABLECER CON PRECISIÓN LOS CONCEPTOS QUE INTEGRAN LA PENSIÓN EN EL CONVENIO REGULADOR?

Por todo ello es imprescindible, a la hora de fijar la pensión de alimentos en el convenio regulador, que se especifique de la manera más rigurosa posible que gastos quedan incluidos y cuales excluidos para evitar posibles desencuentros, estableciéndose de forma concreta la contribución en general y la forma en la que cada progenitor va a contribuir a los gastos extraordinarios de los hijos.

En España existe un baremo orientador ( no vinculante) y aplicable por todos los operadores jurídicos a nivel nacional  para determinar las cantidades que deben de abonarse en concepto de pensión de alimentos en los procesos de familia. De esta manera, las Tablas a las que anteriormente se remitía, también de manera orientadora y para determinados juzgados, han sido cambiados por este baremo aprobado por el Consejo General del Poder Judicial con el consenso de todos los operadores jurídicos dedicados al Derecho de familia.  Este Baremo ha sido realizado con base a unos criterios que podeís leer pinchando este enlace.)

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