Los préstamos para un tratamiento dental que no se ha realizado

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Los préstamos para un tratamiento dental que no se ha realizado

El repentino cierre de algunos establecimientos como son las clínicas dentales, donde habitualmente se contratan tratamientos que se realizan en varias fases, puede dejar en una situación de desamparo grave a los consumidores cuando se produce el cierre de la clínica dental y el servicio o tratamiento no ha terminado.

Es muy habitual, que los consumidores opten por financiar estos tratamientos mediante créditos al consumo vinculados o bien adelanten el pago de algunas intervenciones, lo que produce que, ante el cierre y con el tratamiento interrumpido, haya que recuperar ese dinero invertido.

Cuando el tratamiento  no se lleva a cabo, desaparece también la obligación del consumidor de tener que hacer frente al pago de las cuotas

En los casos de préstamos concedidos para financiar una compra o la prestación de un servicio, para un tratamiento dental, este no independientes del propio contrato principal. Si este tratamiento  no se lleva a cabo, desaparece también la obligación del consumidor de tener que hacer frente al pago de las cuotas, máxime cuando no ha recibido directamente el dinero del préstamo.

Este es el argumento en el que se apoya la Audiencia Provincial de Barcelona en una reciente sentencia (accede aquí al texto) para dar la razón a una mujer a la que la entidad que había financiado su tratamiento dental exigía la devolución del préstamo, un total de 4.470 euros.

Bansabadell Fincom S.A. demandó a la mujer reclamándole el pago del préstamo que le había concedido para financiar un tratamiento dental por importe de 4.470 euros, con un plazo de amortización de 60 meses. La entidad exigía el pago de las cuotas vencidas que la mujer había dejado de pagar, un total de 34, con gastos e intereses.

Préstamo vinculado: La financiera ha de acreditar que el servicio financiado se prestó adecuadamente

La juez de instancia dio la razón a la financiera porque una de las cláusulas del contrato establecía que el crédito era ajeno a la prestación del servicio concertado con la clínica dental, Vital Dent, condenándola al pago de todo lo reclamado, excepto los intereses moratorios.

El tratamiento dental no llegó a prestarse, según acreditó la mujer con la queja que interpuso ante el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña, en el que se pedía expresamente la cancelación del préstamo y una compensación por daños y perjuicios. La propia entidad financiera no discutió en ningún momento este extremo.

La consumidora recurrió en apelación alegando el carácter abusivo de dicha cláusula, esgrimiendo que, al tratarse de un préstamo vinculado la financiera debió acreditar que el servicio financiado se prestó adecuadamente, lo que no ocurrió en este caso.

La Audiencia, que no comparte el criterio del juzgado, subraya en su sentencia la vinculación funcional del préstamo concedido y la prestación de los servicios de odontología contratados por la consumidora. El tribunal pone de relieve, además, que el dinero fue abonado directamente a la clínica dental, sin que la mujer percibiese cantidad alguna. Todo ello conduce, según el criterio de la Audiencia, a entender que se trata de un crédito que se someta a la normativa de contratos vinculados de consumo, regulados por la ley de crédito al consumo y por la Directiva 87/102/CEE.

Reclamar cuando la entidad y el proveedor tuvieran una relación de financiación exclusiva

Cita una sentencia del Tribunal Supremo de 2016, que establece la posibilidad de que, en estos casos, los consumidores se opongan al pago del crédito alegando las incidencias del contrato o servicio financiado, siempre que la entidad y el proveedor tuvieran una relación de financiación exclusiva, como sucedía en el caso. Tan solo deben demostrar que han interpuesto una reclamación frente a la empresa prestadora de servicios.

Por las tanto, la ineficacia del contrato con la clínica, que recibió el dinero, dio lugar a la ineficacia del del préstamo, y, por tanto,  la financiera no puede exigir su pago a la consumidora.

No obstante, conviene recordar que como consumidor afectado lo primero que hay que hacer es ponerse en contacto mediante burofax, correo certificado o telegrama ( poniendo como asunto “incumplimiento de contrato”) con los responsables de la empresa para solucionar el problema por el que se ve afectado. Si el establecimiento ha cerrado y cuenta con sede central, diríjase a la sede central.

Recopile y conserve toda la documentación relacionada con la contratación del servicio: publicidad, diagnóstico, presupuesto, contrato o facturas.

 

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