La desheredación como consecuencia de una infidelidad

 

Infidelidad en el matrimonio

Pérdida de los derechos hereditarios a consecuencia de la infidelidad matrimonial

Actualmente, en nuestro ordenamiento la desheredación se establece en base a unas circunstancias, según prescribe el propio artículo 855 del Código Civil:

Serán causas para desheredar al cónyuge:

1.ª Haber incumplido grave o reiteradamente los deberes conyugales.

2.ª Las que dan lugar a la pérdida de la patria potestad, conforme el artículo 170 del Código Civil.

3.ª Haber negado alimentos a los hijos o al otro cónyuge.

4.ª Haber atentado contra la vida del cónyuge testador, si no hubiere mediado reconciliación.

Así pues, el incumplimiento grave o reiterado de  los deberes conyugales se encuentra recogido no solo en el artículo 855 del Código Civil  sino que también queda expresamente definido en el artículo 68 del Código Civil, donde se establece

la obligación de los cónyuges de guardarse fidelidad.

 

A consecuencia de la infidelidad se pierden los derechos hereditarios

 


Así pues, de la conjunción de estos dos preceptos, es necesario extraer la conclusión de que los derechos hereditarios con respecto al cónyuge se pierden en el momento en que se produce una infidelidad. 

Sin embargo, en la práctica ésta cuestión a priori tan clara ha suscitado abundante jurisprudencia que procederemos a analizar a continuación.
De la ya mencionada jurisprudencia se extraen diversas conclusiones:

 

  • La necesidad de establecer en el testamento la voluntad de desheredar al cónyuge infiel, pues de no reflejarse la misma, por mucho que se pretendiera por un tercero interesado la desheredación del mismo, no se llevaría a cabo (STS Sala de lo Civil, 1980\1558).
  • Una vez que el cónyuge queda desheredado, pese a encontrarse el matrimonio en una sociedad de gananciales, la doctrina por la que se rigen nuestros Tribunales es la de considerar que los bienes cuyo mantenimiento hubiesen corrido a cargo de uno de los cónyuges y cuya adquisición sea imposible de determinar en el tiempo serán considerados privativos (SAP Asturias Sección 4a, 396/2006).             

 

Tras la entrada en vigor de la Constitución de 1978, se dieron circunstancias en las que aparecieron herederos forzosos que antes no estaban  reconocidos como tales, estos son los hijos concebidos fuera del matrimonio, quienes en virtud del artículo 14 de la Constitución obtuvieron los mismos derechos que los matrimoniales, por lo que los tribunales tuvieron que pronunciarse al respecto, otorgando lo que se conoce como “la legítima” a los hijos extramatrimoniales (STSJ Cataluña Sala de lo Civil y Penal, 18/1993). 

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