Es mi empresa una empresa familiar?

Hoy vengo a hablaros de la empresa familiar, de la que soy una fiel admiradora, por muchos motivos que iré desgranando a lo largo del tiempo pero sobre todo y en primer lugar porque ha quedado demostrado que la empresa familiar ha mantenido durante la crisis su compromiso con el empleo, a pesar de la caída de ingresos y aunque ello haya supuesto en muchos casos un recorte de su propia rentabilidad y su productividad.

En segundo lugar, porque representa el 90% de las empresas en España, lo que traducido a números significa más de 1,1 millón de empresa de este tipo lo que significa que el peso de la empresa familiar en la actividad económica equivale al 57,1 por ciento del Valor Añadido Bruto del sector privado, generando  el 67 por ciento del empleo del sector privado, equivalente a 6,58 millones de puestos de trabajo, frente a los 3,28 millones de empleos de las empresas no familiares.

Y dicho esto, que no es poco, creo firmemente que es de justicia dedicarles este apartado en mi blog con la finalidad de ayudarles a resolver cualquier duda o incidencia así como de fomentar y animar a muchos a crear su propia empresa familiar. Todo un desafío frente a la globalización de los grandes intereses económicos mundiales.

Pero que es realmente una empresa familiar?

Si bien el concepto de empresa familiar, como objeto de consideración específico, separado en ciertos aspectos del resto de las empresas, es un concepto relativamente nuevo, sin embargo, ha sido una realidad desde el origen de los tiempos. Pese a la toma de conciencia de la importancia de esta figura, en el Derecho español, el Derecho privado tradicionalmente no ha regulado ni definido la misma.

Han sido las normas fiscales las primeras que han venido a contemplar esta realidad, a pesar de la relativa indefinición que sobre la figura existe, y lo hacen estrictamente a efectos fiscales, a efectos de aplicación del impuestos concretos, sin que la definición o concreción de esta realidad en este ámbito cierre el campo o delimite de un modo total el concepto de lo que deba entenderse por empresa familiar.

Independientemente de las múltiples definiciones que tenga el término y que no voy a traer a colación en este post lo que sí os voy a enumerar solo los elementos necesarios para que podamos hablar de empresa familiar:

1) Debe existir una empresa, independientemente de su forma jurídica. Puede ser una sociedad civil o mercantil o incluso  una empresa individual, con vocación de futuro.

2) La propiedad debe pertenecer a un grupo familiar. No existen normas mercantiles ni civiles que exijan un porcentaje mínimo en manos de un grupo familiar ni se delimita lo que deba entenderse por familia.De ello deducimos que será suficiente tener un porcentaje de propiedad o titularidad del capital que otorgue el control de la empresa, y en cuanto al concepto de familia habrá que entenderla en un sentido amplio. Es más, incluso si la empresa pertenece a un solo titular pero se plantea su futura transmisión a los hijos o cónyuge, entraría dentro del ámbito de la empresa familiar.

3) La familia gobierna la empresa. Esta idea no implica necesariamente que la familia o alguno de sus miembros gestione directamente la empresa – lo que por otra parte es lo normal, sobre todo en las primeras generaciones- sino que basta que aun cuando la gestión directa, el día a día se deje en manos de profesionales, sin embargo, el gobierno estratégico y de control resida en manos de familiares.

4) La empresa debe tener una voluntad de permanencia más allá de la vida o de la vida activa del fundador y de los actuales titulares. Esta idea de la continuidad es la nota que desde un punto de vista metajurídico caracteriza y da un especial sentido a la empresa familiar, la continuidad de la misma, la voluntad y deseo de los miembros de la familia de su mantenimiento en el seno del grupo, como un legado a transmitir a las generaciones futuras.

Dicho esto, desde aquí iremos desgranando las ventajas, debilidades o fortalezas de las empresas familiares así como exposiciones detalladas de la sucesión y protocolo familiar, el liderazgo y su legitimidad, los problemas de financiación a los que se enfrentan, los conflictos emocionales o la rigidez.

Mientras tanto…ánimo y adelante!!!!

 

 

 

 

 

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