Es la infidelidad causa de divorcio?

Fidelidad y compromiso

Tienen en cuenta las leyes la infidelidad respecto al régimen de custodia de los hijos?

Las causas más comunes que llevan a los matrimonios a una separación o divorcio son la infidelidades, los problemas de comunicación, los trastornos de la personalidad, los celos, las adicciones, los problemas económicos, y la intromisión de los familiares en las relaciones de pareja.

Muchas veces, acuden al despacho clientes que argumentan que las reiteradas infidelidades de su cónyuge son motivo suficiente para solicitar el divorcio. La realidad, por desgracia, es otra. Y digo por desgracia porque hace ya mucho tiempo, que en una separación o divorcio no se tienen en cuenta los motivos que una de las partes provoquen una ruptura en la pareja. Hace ya muchos años, en 2005, que al dejar sin contenido el artículo 82 del Código Civil ya no tiene ningún sentido alegar los motivos que han dado lugar a la ruptura.
La normativa española no contempla, por lo tanto, esta circunstancia como una agravante en los caso de divorcio. Aunque sí puede ser motivo para que la pareja se separe, no implica mayores derechos o indemnizaciones. Unido a otras razones que sí aparecen contempladas en las leyes que rigen el divorcio en España, la infidelidad sí puede emplearse como un argumento que acredita el abandono de las obligaciones conyugales o del hogar. Es decir, aunque no suponga agravante en sí mismo, sí puede ser interpretado por un juez si el abogado que lo demuestra lleva a otras conclusiones contempladas en el Código Civil.

Según el INE, el año pasado se produjeron 95.254 divorcios, 4.098 separaciones y 92 nulidades. Los divorcios representaron el 95,8% del total, las separaciones el 4,1% y las nulidades el 0,1% restante. Ha habido menos casos que en el año anterior y ha disminuido un 2,8% el número de divorcios, un 4,3% el de separaciones y un 8% el de nulidades.

La infidelidad es irrelevante en un juicio

A la hora de determinar la custodia de los hijos menores de edad que tienen en común el matrimonio es irrelevante que haya habido una infidelidad por parte de uno de los cónyuges. La justicia se centra en otras cuestiones como las peticiones de pensión compensatoria por desequilibrio económico. Se valorará la capacidad que tiene la persona desfavorecida por la separación de volver a trabajar, y el tiempo que se estima que necesitará, así como la capacidad económica de los futuros excónyuges.

Lo que prima para determinar la custodia y el régimen de visitas es el interés del menor

Recordemos que en los casos de que haya menores, lo que prima para determinar la custodia y el régimen de visitas es el interés del menor y, en este caso, se valorará qué horarios tienen los dos progenitores para la dedicación al menor, quién se ha encargado del cuidado del hijo hasta el momento, la estabilidad de los progenitores, y cómo se relacionan entre ellos los progenitores -con respecto a lo que pueda afectar al menor-. Lo que está claro es que el hecho de que uno de los cónyuges quisiera terminar la relación matrimonial, o se conozca el motivo, no afecta a la decisión del juez.

Las consecuencias negativas sobre los hijos por la adicción de unos de los progenitores

Ahora bien, lo que sí que podría tener influencia a la hora de valorar la determinación de la custodia de los menores por parte del juez es si la pareja de uno de los progenitores pudiera conllevar algún perjuicio a la hora de convivir con el menor. Se daría este caso si tuviera algún tipo de problema o adicción. Como es lógico, esto podría afectar a la hora de atribuir el uso de la vivienda familiar. Pero, de hecho, si se convive con una nueva pareja se da por finalizado el derecho de uso de la vivienda familiar, ya que se considera que ahora es una familia distinta, al tener otros miembros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *