Criterios para el cálculo de la pensión de alimentos

Los juzgados no cuentan con unas reglas predeterminadas para calcular la pensión de alimentos lo que implica que en muchas ocasiones los procedimientos judiciales de separación o divorcio se estanquen la determinación de la cuantía a pagar en concepto de pensión de alimentos de los hijos.

Veamos que dice el artículo 146 del Código Civil al respecto:

“La cuantía de los alimentos será proporcionada al caudal o medios de quien los da y a las necesidades de quien los recibe”.

¿Cómo podemos calcular la cantidad que se debe de abonar por la pensión de alimentos?

Actualmente, insisto, no hay criterios obligatorios o fijos a seguir por parte de los Juzgados para determinar las cantidades a pagar por parte de los progenitores, sino que atendiendo al caso concreto se valora cuales son las posibilidades económicas del progenitor obligado a prestarlas y cuales son las necesidades de quien tiene derecho a recibirlas.

Respecto a esto hemos de tener claras dos cuestiones:

1.- Lo primero que hace el Juzgado es valorar las circunstancias económicas del progenitor que tiene la obligación de prestar la pensión de alimentos. Esta valoración estará para acordar unas cantidades que estén por encima de la pensión mínima o de subsistencia.

Esta pensión mínima o de subsistencia es la cantidad considerada como indispensable para cubrir unos alimentos de manera vital o suficiente para el menor, por lo que por debajo de esa cantidad nunca se va a fijar una pensión de alimentos. De manera generalizada en España se atiende que puede destinarse por parte del progenitor no custodio (alimentante) un 30 0 35 por ciento del porcentaje de sus ingresos, con un mínimo de 150 euros.

2.-En relación a lo dicho anteriormente, lo normal es que no se acuerde la extinción de la pensión de alimentos o suspensión temporal de las mismas en atención a que el progenitor obligado a ello no disponga de ningún ingreso o éstos sean muy bajos, lo sumo se podrá aminorar(mediante demanda de modificación de medidas) la cuantía que estaba obligado a pagar y hasta el mínimo mencionado anteriormente. Es decir, aunque el progenitor no tenga ningún ingreso persiste su obligación de abonar la pensión de alimentos a sus hijos. De cualquier forma, se debe de estar al caso concreto, ya que recientemente se está acordando de manera más frecuente por los Juzgados la suspensión temporal de la obligación si no existe ningún tipo de ingreso por parte del obligado.

Es cierto, que por parte del Consejo General del Poder Judicial ante esta situación de falta de criterios homogeneizados y como respuesta a una antigua petición de los operadores jurídicos en materia de Derecho de familia,  ha aprobado unas tablas orientadoras para calcular la pensión de alimentos en todo el territorio nacional, las cuales aunque no son vinculantes si están siendo aplicadas.

Además, con base a esas Tablas, ha creado una aplicación, una especie de calculadora para poder saber qué cantidad se deberá abonar de pensión de alimentos según su baremo.

¿Qué criterio se han seguido para establecer estas cantidades?¿qué factores se han tenido o no en cuenta?

Para la elaboración de este baremo se han tenido en cuenta de manera genérica los siguientes criterios:

1.- El Consejo General del Poder Judicial ha considerado que son hijos dependientes económicamente:

  • todos los menores de 16 años si al menos uno de los padres es miembro del hogar,
  • los que tienen 16 y más años pero menos de 25 y son económicamente inactivos, de nuevo si al menos uno de los padres es miembro del hogar.

Es decir, se define como hijo dependiente a aquél que precisa económicamente de un apoyo bien por razones de edad, bien por razones laborales

2.- Han establecido sus cálculos, con ayuda del INE y en base a hogares de  parejas con un hijo dependiente, teniendo en cuenta  ingresos y gastos medio por hogar.

3.-Las cantidades tenidas en cuenta como ingresos son entendidas como ingresos netos salariales (no brutos) calculados en 12 mensualidades anuales con inclusión prorrateada de pagas extras y cualquier otro concepto que pueda percibirse (pluses de productividad, bonos por objetivos etc etc). En la determinación de los ingresos netos no se descontarán las retenciones de sueldo o anticipos que pueda soportar el perceptor, ni las cargas propias que se atiendan con dicho salario (hipoteca, alquiler) dado el carácter preferente de la pensión alimenticia en favor de hijos menores.

4.-Exclusión de los gastos de vivienda y educación.

Los gastos de vivienda (hipoteca, alquiler, IBI) y educación de los hijos se han excluido en la elaboración de las Tablas y deben de ponderarse de manera independiente por los operadores jurídicos. Por tanto la cantidad resultante de conformidad con las Tablas deberá incrementarse con tales conceptos en función de su importe y criterios de reparto.

5.-Inexistencia de necesidades especiales.

Las Tablas parten de que no existen en los hijos necesidades especiales derivadas de minusvalías, enfermedades u otras circunstancias. Si concurriera esa variable, se deberá tener en cuenta para la fijación de la pensión final.

6.-La pensión fijada no incluye los denominados gastos extraordinarios cuya corrección y forma de pago deberá determinarse separadamente.

7.- La aplicación de los índices correctores por Comunidades Autónomas y tamaño de los municipios se realiza automáticamente por la aplicación informática .El índice corrector a aplicar deberá ser el del municipio de residencia del menor al ser allí donde se efectúa el consumo de la pensión.

8.-  Las Tablas no contemplan ingresos del obligado al pago de la pensión por debajo de 700 euros, al considerar que en los tramos de rentas inferiores a dicha cuantía, ha de fijarse la denominada pensión mínima o de subsistencia que jurisprudencialmente varía según las distintas zonas geográficas y poblaciones.

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