Cobrar un seguro de vida por la pareja de hecho. ¿Que es imprescindible?

¿Matrimonio o pareja de hecho? Las diferencias son muy importantes y afectan a muchos aspectos de la convivencia.
¿Matrimonio o pareja de hecho?

¿Es igual una pareja de hecho que un matrimonio?

Esta claro que para la sentencia, dictada por la Audiencia Provincial de Barcelona el pasado 15 de octubre de 2018 (LA LEY 165635/2018), que no es firme, al ser susceptible de recurso de casación ante el Tribunal Supremo. El caso trata de la designación de beneficiarios en las pólizas de seguro, pues

en la mayor parte de ellas no se establece expresamente como tales a las parejas de hecho, sino tan solo a los cónyuges.

En ella se confirma lo dicho por el juzgado de primera instancia: la interesada no podrá cobrar el seguro de vida suscrito por su pareja dado que no había sido designada expresamente en la póliza del Seguro, y ello aunque su convivencia estable duró más de 10 años.

Finalmente los 10.000 euros reclamados pasarán a formar parte del patrimonio de la beneficiaria legal, la hermana del fallecido, al haber aplicado la compañía aseguradora el orden de prelación legal, preferente y excluyente, contenida en las Condiciones Generales de Contratación: 1º el cónyuge, siempre que no esté separado de hecho o legalmente; 2º los hijos, 3º los padres, 4º los abuelos, y 5º los hermanos, todos ellos herederos legales.

Es indiferente que el fallecido hubiera otorgado testamento a favor de la pareja de hecho, pues la Audiencia entiende que se está ante un acto de designación por parte del tomador del seguro. Los que tienen derecho a la suma asegurada serán los beneficiarios.

Y en este caso concreto, el causante no designó como beneficiaria a su pareja, ni tampoco mostró su rechazo sobre la cláusula en cuestión. Dado que los términos del contrato estaban claros, debían interpretarse conforme al sentido literal de sus cláusulas (artículo 1.281 del Código Civil (LA LEY 1/1889)). En este sentido la póliza era clara al designar como beneficiario al cónyuge, esto es, la persona que hubiera contraído matrimonio con el tomador del seguro, lo que no es el caso.

No puede asimilarse la pareja estable de hecho a la mención del cónyuge

La sentencia del juzgado, confirmada por la Audiencia, cita diversas sentencias del Tribunal Supremo y otros tribunales, que justifican la decisión tomada:

  • • Así, la STS 1040/2008, de 30 de octubre (LA LEY 226007/2008), donde se precisa que la unión de hecho es una institución que nada tiene que ver con el matrimonio aunque ambas se sitúen dentro del derecho de familia, añadiendo que con la existencia del matrimonio homosexual y el divorcio unilateral se puede concluir que “la unión de hecho está formada por personas que no quieren, en absoluto, contraer matrimonio con sus consecuencias”. Menciona igualmente la STS del Pleno Civil, de 19 de octubre de 2016 (LA LEY 147980/2016), que tampoco se muestra receptiva a una equiparación entre ambas figuras.
  • • La AP Cáceres, de 9 de enero de 2013 (LA LEY 1801/2013), dictada en un caso análogo a éste, que la póliza era clara al designar como beneficiario al cónyuge de asegurado, entendiéndose por aquél, la persona que ha contraído matrimonio, conforme a la normativa del Código Civil, y ni siquiera en una interpretación amplia o análoga del término cabía equiparar la unión de hecho al cónyuge.
  • • Por su parte, la STC 92/2014, de 10 de junio (LA LEY 64686/2014), entiende que la existencia de la libertad de contraer matrimonio permite justificar un distinto tratamiento.

Aunque reconoce que existen sentencias de Audiencias Provinciales con pronunciamientos que sí han equiparado ambas figuras (AP Lérida de 26 de mayo de 2017 (LA LEY 101995/2017), o AP Pontevedra de 9 de junio de 2011 (LA LEY 117279/2011)) entiende que su posición se muestra contraria a la sostenida por el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo.

En definitiva, según la Audiencia, la aseguradora se atuvo a los términos claros establecidos en la póliza, por lo que fue correcta la entrega del dinero a la hermana del asegurado, desestimando el recurso interpuesto por la reclamante.

No obstante, y dado que el asunto no cuenta con un criterio jurisprudencial unánime, la sentencia estima parcialmente el recurso en lo relativo a las costas procesales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *