El cohousing se populariza

La transformación urbana

El derecho de uso en las viviendas de mayores va ganando terreno

El derecho de uso en las viviendas va ganando terreno poco a poco, sobre todo para evitar la especulación inmobiliaria, resultando ser la mejor alternativa, sobre todo porque lo adquiere la persona que realmente necesita vivir en este tipo de vivienda y se evitan las listas de espera.

El derecho de uso es vitalicio. Si fallece el cooperativista, lo heredan los sucesores. Pero la cooperativa tiene derecho de tanteo sobre la compra.

En caso de que el usuario quiera vender el derecho de uso, la cooperativa que es soberana tasa el precio y se valora el coste de adquisición más los intereses legales.

Nuestros mayores no compran viviendas.

Con esta modalidad, la persona es usuaria de la vivienda, con lo que el contrato que tiene es de cesión o derecho de uso y está regulado por el Código Civil. La gran ventaja frente a la compra también es evitar estar hipotecado o tener más de una casa, ya que las personas mayores suelen contar con una vivienda en propiedad.

Servicios imprescindibles en las las viviendas colaborativas

Los servicios que más piden y que más necesitan las personas de más de 50 años que viven en este tipo de modelos habitacionales son los siguientes:

  • Servicio de enfermería 24 horas.
  • Terapia ocupacional
  • Una sala de lavandería y planchado común.
  • Limpieza básica como si se trata de un hotel.
  • Una recepción con servicio de seguridad.
  • Gimnasio
  • Un monitor de tiempo libre
  • Un comedor común con unas buenas cocinas
  • Jardines
  • Piscina,
  • Biblioteca
  • Capilla
  • Peluquería
  • internet por Wi-Fi
  • Habitaciones de enfermos


Servicios que aportan tranquilidad

Es evidente que todos estos servicios no solo aportan la tranquilidad y el descanso de que todas las necesidades de la vida diaria quedan cubiertas sino que ademas la autogestion por sí mismos de su futuro con la participación personal le suma cada vez más adeptos.

Contra la soledad de los mayores: Viviendas colaborativas

El envejecimiento de la población, la falta de tiempo, o la dispersión de la familia, lejos de frenar el aislamiento social de la población mayor de 65 años ha incrementado la Soledad de este grupo de población.
Pero las personas mayores no quieren vivir solas en la última etapa de sus vidas. Por eso, cada vez surgen más iniciativas en favor del envejecimiento activo, comunitario y sostenible, basado en compartir y reutilizar servicios y productos. Un movimiento que impulsa la creación de viviendas colaborativas de uso privado en las que se mantiene una economía propia y se comparten espacios y servicios en forma de cooperativa.

España necesita abordar reformas legales para afrontar el reto de la vivienda

Pero, de nuevo nos encontramos con que la realidad socioeconómica avanza muy por delante de nuestro Derecho que se encuentra paralizado sin adoptar las medidas necesarias y acorde a los tiempos.

A mi juicio, para adaptar nuestra normativa a esta nueva modalidad habitacional compartida sería necesario adoptar las siguientes medidas legales:


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